Perdim-me entre as brêtemas do coraçom e as árvores da razom...

Adiós


Siempre es duro dejar a alguien que quieres. Siempre es duro tener que marcharte, pero si no te marchas nunca, nunca podrías volver. Por eso el que simpre se marcha, siempre está volviendo, recordando y viviendo esos buenos momentos. Pero para volver hay que decir primero adiós.

Tus ojos mojados
tus manos temblando
la luna en el cielo
y un adiós en los labios.

Aceras solitarias
luces apagadas
camino en silencio
dándote la espalda.

Rodeado de sueños rotos
y esperanzas perdidas
por no hacerte más daño
he perdido lo que más quería.

Pido perdón a la noche,
pido perdón a la poesía,
pido perdón a tus ojos,
por decir que ya no los quería.

Se puede ganar perdiendo! 22-08-2006


6 comentarios:

Ana dijo...

Me parece muy romantico a pesar de ser una ruptura. En serio, xD. genial!! sigue asi!!

AntonioIglesias dijo...

Triste, muy triste.

Anónimo dijo...

Coincido con Ana. Debió de ser duro...

Poeta muerto dijo...

Me gusta como plasmas la soledad en la que te habias envuelto "Aceras solitarias, luces apagadas", te aislas de la realidad y la cambias hasta que se amolda a tu estado de animo. Aunque todas las ventanas estuvieran encendidas, aunque las farolas pudieran confundirse con el sol de la mañana, los coches circularan apresurados y la gente abarrotara las aceras para ti estas serian solitarias y la calle oscura.

Miguel dijo...

Es una de las poesías más tristes que he leeído nunca. Supongo que eso nos habrá pasado a muchos pero a mi me ha llegado dentro en serio.

Sigue escribiendo.

Ricardo dijo...

Este poema me gusta especialmente.

La primera estrofa es casi perfecta, las lágrimas del ser avandonado, la desesperación del impotente, la oscuridad de la luz de la luna y la crueldad de los labios, amantes y a la vez ejecutores del destierro.

El silencio y la soledad del que se marcha bajo la protección de la oscuridad que le esconde de la verguenza y la culpa.

Una vez más recurres al vencido que no perdedor. Aquel que poco a poco pierda la esperanza pero que aún en la derrota busca ayudar a los demás. (te identificas bastante bien con este "rebelde bueno")

Y la última estrofa...

Empiezas pidiendo perdón a la noche, quien te ha protegido, después a la poesía pues la has usado, también pides perdón a los ojos del ser amado.

Sin duda es un poema precioso en el que alguien deja a su ser amado a pesar de seguir enamora. Es sumamente triste.