Perdim-me entre as brêtemas do coraçom e as árvores da razom...

Breve lección de Historia ( I )

LA II REPÚBLICA

Tras el fracaso de Primo de Rivera en la ardua tarea de devolver la gloria y el orden del ahora perdido Imperio Español, y su destitución por orden de Alfonso XIII, la caída de la restauración era inminente.

Esta caída, promovida por las fuerzas republicanas y los partidos obreros unidos más allá de la ideología en un único manifiesto por la República (Pacto de San Sebastián) junto con la pérdida de esperanza en el sistema de los intelectuales y el descontento general de la población, produjo que tras las elecciones municipales que debían devolver el turnismo bipartidista, la población tomara las calles y proclamara la República.

Una vez Alfonso XIII había abandonado el país, y el silencio por parte del ejército era una realidad, como se puede observar en el texto de Miguel Maura “Así cayó Alfonso XIII”, los comités revolucionarios tomaron el poder y formaron un gobierno provisional (juntas revolucionarias) con la única misión de unificar la proclamación de la República y convocar elecciones a cortes constituyentes.

Solucionados todos los problemas surgidos en los primeros días del nuevo sistema, fue redactada la Constitución de 1931, que se caracteriza por democratizar y eliminar los ideales del liberalismo doctrinario vigentes durante todo el siglo XIX.

Para comenzar, en prologo de dicho documento, cabe destacar que la soberanía no reside en el rey con las cortes, sino que esta se encuentra en el seno del pueblo, siendo sus representantes los ciudadanos, es decir, los hombres y mujeres mayores de 23 años (Art.36) y sus dirigentes los miembros del congreso de los diputados. Otro apartado reformista es sin duda el sistema autonómico denominado estado integral en el que se organiza territorialmente la República (Art.8-11-13), este innovador sistema consiste en el mantenimiento de un estado unitario pero descentralizado y organizado en régimen autonómico.

En el apartado de derechos y deberes de los ciudadanos cabe destacar, tanto el voto universal como los derechos de asociación, reunión, manifestación y libertad de expresión; unidos todos ellos a los derechos clásicos de las constituciones liberales.(Art. 34-38-39) La generalidad de la ley (Art.2), la libertad de culto (Art.27) y la elección de jurados populares (Art.103)

Estos artículos entre otros muchos, hacen que esta constitución sea considerada de carácter democrático y mantienen el marco legal liberal, pero en ella también podemos encontrar claros ejemplos de la socialización del sistema por parte de las organizaciones obreras, por ejemplo: el estado laico (Art.3), la posibilidad de socializar las riquezas y las materias naturales (Art.12), la defensa del trabajo y su ejercicio en condiciones dignas así como responsabilidad estatal de prestar servicios públicos como son el seguro de enfermad, ayudas por invalidez… (Art.46)

Por todo esto, y teniendo en cuenta el contenido íntegro de esta constitución, la República Democrática Española gozaba de un marco legal y jurídico nunca visto en España. Destacando tanto su carácter democrático, como el amplio abanico de derechos de sus ciudadanos siendo un documento muy adelantado a la época como lo fueron contemporáneamente la constitución mejicana de Zapata o la alemana anterior a Weimad.

Con la constitución bajo el brazo, el gobierno de Azaña se propuso llevar a cabo el programa republicano con el que la coalición republicano-socialista había acudido a las elecciones del 31. Este programa consistía en una serie de reformas sociales y económicas que pretendían tanto democratizar el país como modernizar sus estructuras y mejorar la calidad de vida de las clases desfavorecidas.

Cabe destacar la cuestión religiosa, consistente en la desmantelación política de la Iglesia tratándola legalmente como a cualquier otra organización dentro de un marco legal. Esto daba como resultado un mayor control y la imposición de impuestos, la reforma del ejército, mejorar el equipamiento, disminuir el número oficiales y eliminar el poder político de los militares eran los tres objetivos de esta reforma. La reforma agraria, España, a pesar de todas las desamortizaciones seguía siendo un país en el que la estructura de la tierra estaba descompensada, en el norte minifundios y en el sur latifundios. Esta reforma pretendía continuar los procesos desamortizadores del siglo XIX y mejorar no solo la propiedad de las tierras sino la situación del campesinado, por ejemplo: introduciendo jornadas de ocho horas, prolongando los contratos de arrendamientos o permitiendo que las tierras no cultivadas se cedieran a los jornaleros.

Estas reformas produjeron gran descontento entre la alta burguesía, la nobleza terrateniente y algunos miembros del ejército. Esta oposición provocó el fallido golpe de estado del general Sanjurjo el 10 de agosto de 1932 en la ciudad de Valencia.

Estas tres reformas junto con el proceso autonómico iniciado con la aprobación del estatuto catalán y la redacción de otros para Galicia y Euskadi serían las principales aportaciones del bienio reformista, todas ellas produjeron rechazo en la alta burguesía y en las derechas que en 1933 formarían una coalición conocida como Confederación Española de Derechas (CEDA) que junto al partido republicano radical y los grupos fascistas e la Falange formaría una compacta oposición al gobierno, enfrentamiento que terminaría con la victoria de la CEDA y el PRR en las siguientes elecciones, bienio rectificador.

Este nuevo gobierno presidido por Lerroux se ha caracterizado por su política reaccionaria y contrarreformista, la anulación de la reforma agraria, del estatuto catalán y del proceso gallego y vasco.

Esta política implicó un aumento de la conflictividad social con el resultado del aumento de las huelgas obreras e inclusos motines armados y revoluciones a nivel local como la Asturiana, lugar donde una huelga general conllevó la toma de poder y de los medios de producción implantando así una serie de comunas y sistemas marxistas a lo largo de las cuencas mineras e industriales del norte peninsular. La actitud gubernamental fue la represión militar que conllevó más de 2000 muertos y unos 30000 detenidos después de un duro y largo enfrentamiento armado del que a pesar de las bajas, todos los partidos obreros salieron fortificados, destacando la labor de Dolores Ibárruri miembro de la dirección del PCE.

Durante estos dos años, se produce una separación partidista en la que se comienzan a ver dos claros bandos enfrentados en las calles de manera armada y en las cortes de un modo verbal. Esta separación se refleja en los resultados de las últimas elecciones de la república, elecciones en la que los partidos y organizaciones de izquierdas se unían en un único bloque denominado Frente Popular, esta nueva coalición estaba caracterizada por dos hechos: el primero es la presentación de todos los partidos bajo un mismo programa común, dejando atrás todos los matices ideológicos y la segunda es la permisibilidad de la CNT al declarar que sus miembros podían votar si lo creían conveniente.

El resultado de las elecciones de 1936 favorable al Frente Popular se tradujo en un gobierno formado completamente por miembros del partido de Azaña, Izquierda Republicana, teniendo como apoyo en las cortes a los partidos obreros para mantener la mayoría. A pesar de la rapidez con la que se estaban aplicando las reformas paralizadas y otras nuevas, los obreros comenzaron a aplicar las reformas más allá de la ley creyendo que era hora de comenzar la revolución social y dar el paso al socialismo. La violencia volvía a las calles, a las universidades y a las cortes. La izquierda utilizaba las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) mientras que la derecha mantenía a la Falange y las JONS como arma principal.

La aplicación de la reforma militar con el traslado de algunos generales fuera de la península, para evitar posibles golpes de estado así como el descontento generalizado en las derechas, fraguaron diversas conspiraciones golpistas que culminarían el 20 de Junio de 1936 con la declaración de guerra firmada por el general Franco, mando supremo de los rebeldes.

1 comentarios:

Miguel dijo...

Como breve resumen no está mal, aunque me esperaba que te mojaras un poco más. De todas maneras es un "proyecto" cuanto menos interesante. Aunque te recomendaría que llevaras cierto orden cronológico porque puede llegar a ser caótico.