Perdim-me entre as brêtemas do coraçom e as árvores da razom...

Proyecto Novela Épica (1ª parte)

Bueno, aquí vuelvo al ataque con cosas antiguas, esta vez es la primera parte de una seudo-novela que en su día había comenzado. Publicaré poco a poco los diferentes capítulos y cuando se me acaben, pues intentaré continuarla hasta darle un final. Y, sí queda confirmado, como si alguién tubiera alguna duda, que soy un friki.


LA TABERNA


Tres días a caballo de la ciudad enana de Kronem y a una semana del castillo de Parner se encuentra la posada del Ganso Tuerto. Situada junto a un riachuelo, a unos escasos metros de la calzada principal, camino por el que las caravanas comerciales enanas e imperiales se desplazan; una de las principales vías de comunicación. Allí se encuentra la honorable taberna del Ganso Tuerto. Una construcción de piedra, de dos pisos y de aspecto viejo pero cuidado que alberga en su planta baja la cocina y un gran comedor lleno de mesas, zona de reunión y conversación para todo tipo de viajeros. En la planta superior se encuentran las habitaciones y una pequeña salita en la que una vez cerrada la posada algunos viajeros son invitados a conversar con el tabernero, Dak´Wi.


En la parte de atrás una pequeño jardín con unas mesas donde descansar, y cruzando un pequeño puente de madera los establos y cuadras donde se guarnecen los caballos y los carros de los viajeros. Una gran taberna sin duda, famosa por su ganso asado y sobre todo por su cerveza enana, además de la belleza de una de las camareras, la hijastra de Dak´Wi.

Éramos siete los que ese día nos encontrábamos allí reunidos, recuerdo sus caras como si fuera hoy……En primer lugar estaba Daren, un compañero de entrenamiento, era un buen soldado aunque su sabiduría escaseaba. Prefería la lucha directa que andarse con estrategias. Valiente pero a la vez ingenuo; se dejaba llevar por su espada.

Dos hermanos. Eramis y Feramis. Caballeros y miembros de la IV compañía de caballería ligera, eso es casi todo lo que supe de ellos. Las compañías y otras órdenes ya no eran más que nombres en las historias de los ancianos. Apenas quedaban unos pocos elegidos para recordar aquellos tiempos.

Draska, una preciosa arquera del bosque grande, delgada como un palo pero certera y mortal como un halcón cazando pequeños ratones. Era dura y fría, distante y calculadora, me daba incluso miedo.

Inala más conocida como una amazona, seguramente del sur. Aunque lo único que lo demuestra es su huso de la jabalina además de una especie de desprecio por los hombres. Su piel estaba llena de innumerables tatuajes, con formas de animales salvajes y exóticos.

Sir Velsin el clérigo más agarrado que jamás había visto. Noble y cortés, todo un caballero excepto cuando le tocan la cartera. Velsin era un hombre valiente e inteligente, un estratega nato criado en la batalla cuya única misión era esperar las ordenes y dirigir a sus hombres hacia la batalla. Sir Velsin controlaba las tropas de Parner, pero estas estaban desperdigadas por toda la región, su misión era mantener la seguridad y proteger a todos los viajantes que se encaminara hacia el este. Con la orden desecha desde hace más de un siglo, tras las persecuciones y la inquisición imperial, los vigilantes no eramos capaces de mantener el mal alejado de las tierras libres. Y anque algunos reinos, cuyos reyes apreciaban la sabiduría nos proveían, apenas éramos unos cientos en todo el continente.

Estábamos todos sentados en una vieja mesa de madera bebiendo cerveza enana mientras discutíamos sobre nuestras respectivas misiones, y en el caso de Daren que contaba 20 años de edad y yo mismo, el más joven, en busca de consejo. Pero estoy siendo muy descortés, lo primero es presentarme……Mi nombre es Eneasun, hijo de Eneas caballero de la “Hermandad de la Estrellas” al igual que yo, que después de su muerte heredé dos cosas nada más, bueno tres, la primera y más importante, un colgante de bronce del tamaño de una moneda en forma de ojo, una espada y una misión, dirigirme a la ciudad de Elos para mi aprendizaje pues por sangre es mi deber servir en una guerra eterna, una guerra entre el bien y el mal. A mis diecisiete años de vida ya como caballero fui enviado a la posada del Ganso Tuerto para esperar algo o a alguien.

Seis espadas sobre la mesa, seis compañeros charlando y de pronto vemos saliendo de la posada a un enano. ― Saludos caballeros, soy Tharam, me alegro mucho de ver a vuestras mercedes, ya que llevo tres semanas esperando la llegada de alguno de vosotros para encaminarme al castillo de Parner. ―No tan rápido compañero, si es que usted es nuestro compañero...― Sir Velsin interrumpiendo a Tharam― Yo mismo te acompañaré a Parner mañana, ahora siéntate y descansa, pues creo que hasta un maestro enano puede estar cansado, y de no ser así un servidor y algunos de los aquí presentes necesitamos dormir un par de horas, por lo menos. El tono de Velsin había cambiando en cuanto el enano mostró un amuleto de bronce con un ojo tallado. Un amuleto igual al mío. Ese era el símbolo de la orden, era uno de los nuestros.―Bien, amigos, descansad ahora mientras me tomo un trago― Contesto educadamente Tharam mientras se sentaba.

Ajenos a esta conversación se encontraban los dos hermanos, su mente ocupada por la fresca cerveza, manjar de dioses después de días de viaje. A ciencia cierta no sabría diferenciarlos. eran iguales, hablaban igual y hasta se movían de forma similar...

Pasaron las horas bajo las estrellas, hablando cada uno de sus asuntos, en aquel momento pude enterarme de que Sir Velsin y Tharam se encaminarían al amanecer hacia el castillo de Parner para reclutar el mayor número de hermanos y dirigirse al norte. A su vez Eramis y Feramis se dirigirían directamente al norte como tenían previsto desde hace días. Daren mi compañero acompañaría a Draska y a Inala en una corta travesía hasta la cercana ciudad de Lander. Y yo seguiría esperando mi misión durante todo el tiempo que esta reclamara. No me gustaba nada la idea de esperar mientras todo el mundo se movía y perseguía sus propias aventuras.

Pasadas dos, puede que tres horas, me retire a mis aposentos, una pequeña habitación con una cama, un pequeño armario y una chimenea para los días fríos de invierno que estaban por llegar en un par de meses.

(Continuará...)

5 comentarios:

Hada del lago dijo...

Ja! Entonces ahora con total seguridad podemos decirte: frikiiiii! xD

Espero el siguiente capítulo!
Tengo ganas de saber que aventuras les esperan a cada uno de los caballeros!

Un beso!

Anónimo dijo...

Fijo que los de Kronem dan hostias como panes muajajaja ja!!

Friki nivel 21 dijo...

Espero espectante la siguiente parte...

Anárion dijo...

Me ha molado la primera parte,la ambientación, la misteriosa mision del joven caballero y los personajes descritos sin duda un gran inicio.

AntonioIglesias dijo...

Ves! me sonaba la taberna. En esa taberna estubieramos en la partida de Reinos Olvidados (creo)