Perdim-me entre as brêtemas do coraçom e as árvores da razom...

El título no es necesario

Algunas veces olvido decirte que te quiero y otras no hago mas que repetirlo.

He intentado escribir porqué te amo, pero me ha resultado imposible. A veces el vocabulario tiene deficiencias, parece increíble, tantas palabras y que haya algo que no se pueda explicar.

He buscado en algunas canciones, entre los versos perdidos de poetas olvidados que vivieron hace mucho pero no he encontrado lo que busco, lo que siento.
Una frase, una idea concreta que exprese la sensación que interpreta mi cerebro cuando te tengo cerca, cuando me tocas, cuando me muerdes, cuando me besas, cuando…

Te dije que mi mejor regalo no sería escribir sobre ti, sino nunca hacerlo. Me alegro de no poder encontrar las palabras suficientes ni concretas que pudieran colocarte entre mis derrotas, entre las piedras de mi camino.

Yo, un idiota con barba y poco más, dejo mucho que desear en todo lo que toco, en todo lo que pretendo plasmar....... Nunca acierto en la diana, me queda sólo esta sensación de saber que me queda algo por decir, que me queda otra oportunidad, siempre existe ese resguardo que me salva de mis autismos sentimentales, que me aísla temporalmente de la siempre recurrente sensación del vencido. Sensación que me ha acompañado desde mi tierna infancia cuando, aún imbuido con el heroísmo de una infancia marcial elegía dirigir los ejércitos de los perdedores una y otra vez, obteniendo el correspondiente resultado, resultado inevitable claro está.

Yo, un idiota con barba, no soy sólo esa voz en off que vacila de una prepotencia que le provoca esta sociedad en la que vivimos, me refugio en mis debilidades y eso se nota, vamos que si se nota… Soy algo más. Un idealista convencido de la derrota. Una persona que como bien dice un nuevo amigo y poeta, sueña hoy lo que mañana pensará que fue un sueño en vano. Una contradicción viviente empeñado en luchar batallas de una guerra perdida incluso antes de ser declarada.

Estoy aprendiendo de ti a pesar de tu inocencia, de tu falta de experiencia, no sé quizás el qué y el cómo pero siento la necesidad de desafiar al mundo tras hablar contigo, siento la prepotencia de mirar por encima del hombro al resto del planeta, la tentación de colocar la primera piedra de una nueva causa que aun no necesita barricada… Alimentas mi corazón y mis esperanzas y, lo haces con la sencillez de una simple mirada, un roce de tu mano, una sonrisa cómplice y cariñosa.

Ha sido muy importante dar contigo y mucho más importante es el saber a ciencia cierta que es cierto, que pasa el tiempo y, esto funciona, seguimos al pie del cañón con esas ganas dementes de querer mucho mas, de querer lo que por derecho la vida nos debe, de querer que todo salga bien...

Estoy muy a gusto, estoy muy seguro de ti, eso me hace partícipe de una paz interior que no he sabido canalizar a lo largo de mi vida y que por mera casualidad me veo obligado a enfrentar ahora mismo. Me siento extraño al verme reflejado en el espejo, al hablar de temas que quizás nunca hubiese tocado.

Cada vez me ahoga más esta impotencia del escritor de la LOGSE y me limito a escribirte malamente todo aquello que dije que no escribiría… Me asalta el impulso de morir en tus brazos, de morir en tus palabras para más tarde buscar el exilio en tus besos y poder sentirme fuerte…Te echo de menos. Todo siempre es mucho más sencillo de lo que a simple vista parece.

Quisiera pregonar lo que te quiero a voces, quisiera eliminar este vacío de no tocarte, quisiera llorar las noches que me gustaría que estuvieses por aquí, pero me quedo con el consuelo de que sé que cobraré todos los intereses, de que saldaré esta deuda en algún momento, mientras tanto pago aduana al cruzar algún mensaje a tu móvil, pago el impuesto revolucionario por haberte conocido, pero me siento especial por sentir bajo mi piel lo que me trasmites y eso me hace ser algo más que un personaje anónimo perdido en una sociedad impersonal.

Son tantas las cosas que te quiero preguntar, son tantas las vivencias que quiero compartir, son tantas las ganas de seguirte el rastro que no me veo capaz de empezar yo solo... Es inevitable, juegas un papel clave al día de hoy en esta partida de ajedrez que no es otra que mi vida, esta partida de ajedrez, recuerdo que siempre se ha visto destinada a quedarse en tablas en el mejor de los casos, por fin, comienzo a saber que puedo conseguir el jaque mate pero quiero disfrutar de cada jugada hasta que el tiempo empiece a desaparecer del reloj.

Reconozco que sabes quien soy, este texto lo pone de manifiesto, pero claro, eso tú ya lo sabes... Yo sé que lo sabes y es por eso que te echo de menos, te echo de menos hasta el punto de que poco a poco, en tan poco tiempo, te has convertido en el centro de mi pequeño y particular universo y en el motor invisible que lo hace girar y que los físicos no han logrado identificar.

Creo que te necesito porque me llenas de muchas maneras distintas, creo que te necesito porque tú, desde tu inocencia, aun me necesitas. Creo que te necesito porque has sido la única que me ha visto, que me ve, que ha sabido mirar por debajo de mi escudo y ha encontrado al niño, tierno y romanticón que me empeño en ocultar. Creo que te necesito porque eres capaz de excitarme con sólo una palabra, una caricia, un beso… porque disfruto de cada baño que me doy, silencioso, en tus ojos mientras confundo verdes y marrones hasta el punto de olvidarme de que yo soy gris.

Te quiero por tantos motivos…parece complicado y, a la vez, por las cosas más sencillas que poco a poco voy haciendo mías….

Me rompes cuando me miras desde una distancia demasiado corta como para poder enfocarme correctamente…. Me rompes cuando desatas esa pasión que llevas dentro y me comes con todas tus fuerzas…. Me rompes cuando te abrazas a mi, inocente y tímida y me susurras esas palabras que me estoy acostumbrado a escuchar de tu boca… “te quiero”…. Me rompes cuando me miras con esa mirada que aun no puedo describir, tan cercana desde la distancia que la siento muy adentro, como si en vez de mirarme a mi miraras dentro de mi alma…. Me rompes cuando te sonrojas por algún comentario agudo o por un mimo clandestino en una calle cualquiera llena y a la vez vacía de gente…. Me rompo cuando sonríes con esa sonría inocente y pícara al mismo tiempo….

He intentado escribir lo que siento y, ahora que ya han pasado casi dos meses sólo quiero decirte…. gracias por existir, Tania.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuanto más lo leo más me gusta.. :) te quiero

L. Celeiro dijo...

Ahora me dejas mensajitos anónimos ;)

Luar de inverno dijo...

Encantaríame que alguén me escribira algo asi. Precioso Luis.