Caricias desesperadas sobre una cama destroza, zona cero de una guerra de pasión descontrolada. Respiraciones entrecortadas de dos corazones al borde del colapso. Sentimientos enfrentados se juntan con escalofríos provocados que recorren nuestro cuerpo produciendo espasmos. Cuando la razón calla y es el cuerpo el que manda mi mundo se reduce a unas sábanas arrugadas donde el deseo se desata. Lujuriosas caricias por las que no voy a pedir perdón sino darte las gracias.
4 comentarios:
La lujuria forma parte de nuestra mente, y en determinadas circunstancias, se le da rienda suelta, agradeciendo esos momentos, sin sentir remordimientos.
Un abrazo amigo.
Cuando la razón calla y es el cuerpo el que manda mi mundo se reduce a unas sábanas arrugadas donde el deseo se desata. Lujuriosas caricias por las que no voy a pedir perdón sino darte las gracias.
BRUTAL!
Me has dejao sin palabras pero con una carga de sensaciones impresionante
Un beso
"Caricias desesperadas sobre una cama destrozada, zona cero de una guerra de pasión descontrolada."
Una muy buena descripción de una pasión contenida durante demasiado tiempo. Algunas que tienen suerte...
Hum!
E disque chegou a paixón... :)
Bico!
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